¿La mamografía duele?
Es la pregunta y el temor número uno. La respuesta corta es: no duele, se siente una presión.
Para obtener una imagen nítida de la glándula mamaria y usar la menor cantidad de radiación posible, el mamógrafo necesita realizar una compresión del tejido durante apenas unos segundos por cada mama. Es una molestia totalmente tolerable y controlada.
Un consejo práctico: Evitá sacar tu turno la semana previa a tu período menstrual, ya que es el momento del mes donde las mamas están naturalmente más sensibles debido a los cambios hormonales. La semana posterior a la menstruación es el momento ideal.

Tengo prótesis mamarias, ¿me puedo hacer el estudio? ¿Se pueden romper?
Es un miedo muy común, pero las prótesis no se rompen ni se dañan durante una mamografía. Los implantes actuales están diseñados para resistir presiones muy superiores a las del estudio.
Cuando ingresás a la sala, solo tenés que avisarle a nuestra técnica radióloga que tenés implantes. Ella aplicará una maniobra internacional especializada llamada Técnica de Eklund. Esta técnica consiste en desplazar suavemente el implante hacia atrás (contra la pared del tórax) y traer el tejido mamario natural hacia adelante. De esta forma, se logra comprimir y evaluar la glándula a la perfección sin presionar la prótesis de forma directa.
¿La radiación del estudio es peligrosa?
Para nada. La dosis de radiación que se utiliza en una mamografía digital actual es extremadamente baja y totalmente segura.
Para ponerlo en perspectiva con situaciones de la vida cotidiana: una mamografía estándar expone al cuerpo a unos 0.4 milisivérticos (mSv) de radiación. Esto equivale exactamente a la misma radiación natural a la que te exponés de forma ambiental viviendo un mes y medio en el planeta, o al nivel de radiación cósmica que recibe el cuerpo durante un viaje en avión de larga distancia (ida y vuelta). Los beneficios de detectar a tiempo un nódulo minúsculo superan por completo este nivel mínimo de exposición.
Estoy embarazada o amamantando, ¿me puedo hacer una mamografía?
La regla general en este caso es diferenciar la prevención de la urgencia:
- Si es un control de rutina: Lo indicado es posponerlo. Durante el embarazo y la lactancia, las mamas cambian drásticamente su estructura debido a las hormonas; se vuelven mucho más densas y llenas de líquido (leche), lo que dificulta la lectura del estudio. Además, como en cualquier estudio de rutina, se evita exponer al bebé a radiación, por más mínima que sea.
- Si hay un síntoma (un bulto palpable, dolor inusual o secreción): En este caso, no se debe demorar la consulta. El primer paso siempre va a ser una ecografía mamaria, que no emite radiación y es muy efectiva en mamas densas. Si los médicos necesitan complementar el diagnóstico con una mamografía se podría hacer con protección .
¿Cómo se protege al bebé? Si es estrictamente necesario hacer la mamografía, se le coloca a la mamá un delantal de plomo sobre el abdomen. La radiación del mamógrafo se dirige únicamente al tejido mamario, por lo que la radiación dispersa que llega al útero con la protección adecuada es prácticamente cero y no representa un riesgo para el embarazo.
Fuentes de consulta:
- Sociedad Argentina de Mastología (SAMAS): Implantes mamarios: todo lo que hay que saber. Explica detalladamente cómo el diagnóstico precoz es idéntico y seguro en pacientes con prótesis utilizando técnicas de desplazamiento.
- Instituto Nacional del Cáncer (NCI) de EE. UU.: Definición de las proyecciones de desplazamiento de Eklund. Aval médico internacional del procedimiento para prótesis.
- American Cancer Society (ACS): Comprensión del riesgo de radiación en estudios por imágenes. Detalla de forma comparativa las dosis de mSv y ratifica que los niveles de las mamografías de tamizaje actuales no incrementan significativamente el riesgo.
- Colegio Americano de Obstetras y Ginecólogos (ACOG): Pautas de diagnóstico por imágenes durante el embarazo y la lactancia.
- Medifem-IDAM Bahía Blanca Centro de la mama. Centro de Ecografía Avanzado

